La razón por la que quería comenzar este blog en un primer lugar, era porque acababa de terminar mi relación con mi novio en plenas vacaciones de verano, por lo que no tenía, literalmente, a ninguna de mis amigas en la ciudad, y pese a que cuento con teléfono celular, no soy millonaria y en situaciones como ésta, mi poder de síntesis se retira a otro planeta. Cosa que motivó a que constantemente surgieran interrogantes en mi cabeza, inseguridades, ¿debía volver?, ¿fui muy dura?, ¿estará muy destrozado?, ¿debí decirle más de lo que realmente dije?, a esto sumándole la correspondiente angustia, tan propia de situaciones de ruptura de relaciones, causó que empezara a caer rápidamente en un estado depresivo, angustioso… asqueroso y para mi gusto ¡INTOLERABLE!.Por lo que en uno de mis momentos de desesperación decidí tomar mi computador y escribir, escribir lo que sentía, lo que quería y lo que no, y finalmente resolví que si no tenía a mis amigas cerca para contarles, desahogarme, le escribiría a otras personas o a nadie, si tal es el caso, pero al menos lo estoy sacando de mi sistema, puedo repasarlo, puedo autoanalizarme y autorecomendarme.
Pero luego me dije a mi misma que también podría aprovechar esta situación, este blog para otras cosas, para temas, dudas, discusiones que surgen constantemente en mi cabeza (si, me gusta generar discusiones en mi cabeza y llegar a consensos, no sé qué tan cuerdo suene eso). Por tal motivo es que nombré “miscelánea” a mi blog. Sólo me queda decir que espero que les agrade lo que lean, si es que alguien lo lee y si no lo leen… genial de todas formas, porque tal como lo explique arriba (¿ven cómo están obligados a leerlo?), esto es para mí.
Sólo me queda decirles bienvenidos a mi locura